Los bao o gua bao, son deliciosos pancitos originarios de Oriente, particularmente de Taiwán, que llegaron para quedarse. Y si bien están muy lejos del choripán o el sándwich de miga, de a poco se van afirmando entre las preferencias del público foodie.
Se trata de un pancito ovalado, esponjoso y ligero (prácticamente cede al tacto), hecho a base de harina de trigo y cocido en vaporeras de bambú. Lo interesante es que admite casi cualquier relleno, aunque resulta irresistible con panceta o bondiola caramelizada, y forma parte de la cocina callejera local.
Si bien en Asia se come desde hace mucho tiempo, fue el famoso chef coreano-estadounidense David Chang quien lo puso de moda en su restaurante Momofuku, en Nueva York. Y de ahí se expandió como la pólvora por el resto de Occidente. Buenos Aires no es la excepción y tiene varios lugares donde podés hacer la experiencia. Algunos de ellos son:
#1. Koko Bao Bar. Abrió hace ocho meses en Palermo y tiene una movida de lo más interesante. Allí se sirven 6 tipos diferentes de bao, aunque la estrella es el de panceta en cocción larga con salsa Hoisin. El de bondiola braseada acompañado de ensalada de coleslaw asiática y dip de yogur casero también es muy demandado. Tiene una simpática barra, cuatro mesas en salón, piso en damero y mesas a la calle. Arévalo 1478, Palermo.
#2. Bao Kitchen. Meilín Klemann, encantadora chef propietaire mitad taiwanesa y mitad alemana, ofrece diferentes variedades de bao en su local de Retiro. “Hay colegas que apuntan a la fusión, pero nosotros respetamos la tradición y hacemos la receta original. El clásico se hace con panceta estofada en sala de soja, anís estrellado, azúcar y jengibre; tradicionalmente el pancito lleva un pickle de mostaza, pero acá usamos nabo o repollo y le agregamos cilantro y maní tostado”, afirma la cocinera. También emplean bondiola y pollo orgánico, ya que no a todo el mundo le gusta la panceta. San Martin 960, Retiro.
#3. Fukuro Noodle Bar. Paredes graffiteadas y mucho estilo street art hace al ADN de este lugar. Pero a no engañarse, porque si bien este rincón de cocina callejera entra por los ojos, también lo hace por el paladar. Además de sus ya famosos noodles, también ofrece 7 diferentes tipos de bao que se cuecen en una gran vaporera, todos ellos aderezados con pickles caseros. Son más heterodoxos que los lugares de estilo puramente asiático, pero vale la pena hacer la experiencia. Costa Rica 5514, Palermo.
#4. La Mar. No siempre están en la carta, pero vale la pena probar los bao que el chef peruano Anthony Vásquez elabora en La Mar. Con una preparación hecha a base de salsa huancaína, crema de rocoto, cebolla morada, cilantro y aletilla de lenguado, Vásquez llevó a su bao a la final del Día Mundial de la Tapa 2017. Y, aunque no siempre tiene lenguado disponible, en ocasiones lo hace con trucha. Una exquistez que hay que degustar. Arévalo 2024, Palermo.
¿Ya probaste los bao?
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