Los científicos ya lo tienen claro: en algún momento del futuro nos alimentaremos con comida que no tenga un origen vegetal o animal. Es lo que se conoce como “alimentos eléctricos”, una metáfora de la manera en que serán producidos, es decir mediante el uso de una fuente de electricidad.
Tal vez seamos de las últimas generaciones en comer pan elaborado con harina de trigo cultivado en campos, o milanesas de carne vacuna animal. La realidad es que el medio ambiente está siendo tan afectado por la explotación intensiva de las tierras para cultivo y cría que será cada vez más difícil revertir las consecuencias del recalentamiento global en nuestra dieta.
Como muestra basta un botón: desde hace décadas que la superficie de selva y bosque nativo del Amazonas se reduce sin parar para dejar espacio a las plantaciones de soja y a terrenos donde criar ganado.
¿Cómo lograr seguir alimentándonos sin evitar un daño irreversible en el medioambiente? Un grupo de científicos finlandeses de la Universidad Tecnológica de Lappeenranta (LUT) ya trabaja en un proyecto para producir alimentos que no sean de origen animal o vegetal, elaborados a partir de bacterias oxidantes del hidrógeno, electricidad de paneles solares, un poco de agua, dióxido de carbono extraído del aire, nitrógeno y restos de minerales como calcio, sodio, potasio y zinc.
Los productos alimenticios desarrollados por este grupo de investigadores contienen un 50% de proteínas, siendo el resto grasas y carbohidratos. Indudablemente, no poseen el atractivo que tienen los alimentos que ingerimos a diario pero siempre se les puede dar una forma, color, textura, sabor, y aroma que los vuelvan apetecibles para nuestro paladar.
Los especialistas crearon una empresa, Solar Foods, para comercializar sus inventos gastronómicos. Ellos calculan que cada uno de los centros de producción que tienen pensado abrir requerirá de una superficie 20.000 veces menor que la necesaria para producir la misma cantidad de alimentos mediante el cultivo de soja (eso significa que alcanzaría con el territorio de la provincia de Santa Fe para alimentar a toda la población mundial). Está previsto que el primer centro de producción sea inaugurado en 2021, dentro de tan solo 3 años.
¿Te alimentarías con productos que no sean de origen vegetal ni animal?
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