Este bocado pastelero, exquisito por definición y que está de moda, en realidad es de rancia estirpe. Según cuenta el diccionario Larousse Gastronomique, el antecedente remoto es un pastel plano que hacían los griegos llamado “obelios” (de allí la palabra oblea). En la Edad Media, alrededor del siglo X, se cocinaba una masa hecha con harina y agua en un artilugio formado por dos planchas de hierro unidas por anillas metálicas y con brazos de madera. El primitivo mecanismo se llamaba “waffer”. Este tipo de preparación se hacía en lo que Francia, Bélgica y parte de Escandinavia.
Con el transcurso del tiempo, los waffles, originalmente llamados “gauffres”, evolucionaron hasta lo que son hoy en día: una masa semilíquida, alveolada, hecha con harina, leche, azúcar, huevo, manteca, agua o leche, a menudo aromatizada. Cabe aclarar que no hay una receta única. Las modernas waffleras, accesibles para muchos, son eléctricas y tienen teflón. No obstante conservan la forma de las celdillas de panal de abeja que le son características. Algunas tienen un juego de placas intercambiables para realizar croque-monsieurs, “grillades” y crêpes.
“Originalmente era un plato de gente humilde, a base de harina sin refinar. Pero con el paso del tiempo fue mutando a un producto suntuario, con ingredientes más caros, propio de los nobles que incluso grababan sus blasones en la placa de hierro de la wafflera”, cuenta Vincianne Smeets, joven cocinera belga radicada en la Argentina. La profesional asegura que “un buen waffle se come solo, no necesita de nada. En Bélgica, los más populares son los de Lieja y Bruselas; vale la pena probarlos”.
Una vez cocida la masa (tiene que estar dorada y, a diferencia de la del panqueque, queda aireada por el uso de clara de huevo), se recubre con crema, miel, dulce de leche, helado, jarabes o el dulce (o ingrediente salado), de su preferencia. Antiguamente se vendían en la calle o las ferias (tradición que sobrevive sobre todo en el norte de Francia), pero hoy existen locales especializados que los elaboran.
¿Dónde se puede probar esta deliciosa masa en Buenos Aires? En locales como Muu Lechería, Pani, Waffles House, Waffles del Mundo y la Panera Rosa.
¿Te gustan los waffles?
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