Cuando salís a comer a un restaurant, solés hacerlo para disfrutar de una comida romántica con tu pareja, una salida en familia o para pasarla bien con tus amigos. Y siempre elegís el lugar con la idea de comer rico y saludable.
Por eso es difícil que estés preguntándote de cuándo es el queso con hierbas que te sirvieron para untar con el pan, pero deberías prestar más atención a estos 8 alimentos que pueden estar en mal estado.
#1. Limón en las bebidas. ¿Por qué no una gaseosa o un té con una rodajita de limón? Porque lo más probable es que esa rodaja haya sido conservada al aire libre y sea una fuente de microbios. Además, los mozos no son tan prolijos a la hora de lavarse las manos antes de colocar esas rodajas en los vasos o tazas. Mejor evitalo.
#2. Brotes crudos. Están presentes en la comida asíatica y vegana, sobre todo en ensaladas y sándwiches, pero es un error pedirlos. Porque pueden ser un caldo de cultivo de Salmonella, Escherichia coli o Listeria.
#3. Agua de la canilla. No sabés a ciencia cierta cómo están las cañerías del establecimiento adonde fuiste a comer, y no tenés idea de si tienen plomo o demasiado cloro. Por eso es mejor evitarla y pedir agua mineral.
#4. Ostras. Si están cocidas, no hay problema, pero si las pedís crudas, corrés el riesgo de intoxicarte, porque son portadoras de enfermedades producidas por bacterias como Vibrio.
#5. Tenedor libre. Lo mejor que podés hacer es escaparles, porque no sabés hace cuánto tiempo que la comida que está a tu disposición ha estado afuera de la heladera. El gran riesgo es que algún producto se contamine y vos termines intoxicado. En todo caso, evitá las salsas, mayonesas, guisos y sopas, y controlá que la comida caliente lo esté.
#6. Los lunes, pescado no. Anthony Bourdain contó en cierta ocasión que si pedís pescado un lunes en un restaurant, lo más probable es que tenga tres días de antigüedad. Porque las pescaderías no abastecen de sábado a martes por la mañana.
#7. Quesos sin pasteurizar. Dentro de esta categoría hay varios que seguro te gustan, como el brie o camembert. Pero la pasteurización de la leche fue inventada por Louis Pasteur para eliminar los organismos que te hacen daño.
#8. Jugos exprimidos. A diferencia de los pasteurizados, los jugos recién exprimidos pueden estar llenos de bacterias, porque en realidad no sabés si lo que te están sirviendo para el desayuno no estuvo fuera de la heladera desde hace demasiado tiempo.
¿Qué otros consejos agregarías a esta lista?
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