El cuis que se encuentra en la llanura pampeana argentina es llamado “rata de los campos” en muchos otros países. En el sudeste de Asia es frecuente que la gente lo coma asado, en brochette, cocinado al carbón y adobado con especias, como si fuera un matambrito de cerdo.
No es una costumbre ancestral, por más que siempre en esta región del mundo existe el dicho que reza “Comemos todo lo que tiene cuatro patas, menos las sillas y las mesas, y todo lo que vuela, menos los aviones”. Pero en los últimos 10 años, se puso de moda (principalmente en Camboya y Tailandia) cazar los cuises y hacerlos a la parrilla.
Cada vez que se celebra el Año Nuevo o distintas festividades religiosas (como la Fiesta del Agua, en otoño), los vendedores ambulantes de brochette de cuises multiplican sus ventas, lo que da la pauta de lo extendida que está esta costumbre gastronómica.
Además, son más los consumidores que se dejan tentar por este plato, puesto que son conscientes de que la carne de los cuises es mucho más saludable que la de otros animales más consumidos, como el pollo y el cerdo. Las ratas comen raíces de loto y granos de arroz en el medio del campo, lo que los mantiene bien lejos de los alimentos balanceados del ganado criado en corrales.
En general, cada brochette vale entre 15 y 60 pesos, según el tamaño del animal. Y los agricultores lo usan como ingreso extra, pero también para reducir el daño que les provocan en sus plantaciones de arroz. En cuanto al sabor, es bastante suave y se parece bastante al del pollo o del cerdo.
¿Te animarías a probarlo?
En el marco del St. Moritz Gourmet Festival, entrevistamos al cocinero indio que triunfa en…
Yiyo el Zeneize, en el sur de la ciudad de Buenos Aires, fue fundado por…
El local, especializado en esa bebida, fue uno de los pioneros del polo gastronómico en…
Las clásicas milanesas de gírgolas, meriendas contundentes o manjares dulces y salados. Propuestas para todos…
Cada 6 de abril se festeja el Día de la Empanada, el gran clásico plato…
Churrería Olleros es un emprendimiento familiar que sigue cocinando sin medir cantidades ni la temperatura…