El IME es una pasión de multitudes. Su propuesta de cocina popular prendió fuerte primero en el barrio Alberdi de la capital de Córdoba y, gracias al boca a boca, se extendió por toda la ciudad.
Tanto que cualquier día y a cualquier hora es difícil encontrar un lugar libre en su salón para 70 comensales, un salón austero, de paredes con ladrillo y mesas sin mantel, donde se estila servir el vino con soda y las gaseosas vienen en tamaño grande, como antes.
Ubicado en la sede del Club Social y Deportivo IME, su historia está ligada al peronismo, ya que nació por iniciativa de los trabajadores de la empresa Industrias Mecánicas del Estado, recordada, entre cosas por diseñar y fabricar el Rastrojero.
Si bien a un comienzo era un reducto exclusivo para los socios y abría solo de noche y apenas servía sándwiches y empanadas, a partir de los ochentas comenzó a convertirse en lo que es hoy, cuando la familia Martínez tomó la concesión del buffet, que abre todos los días mediodía y noche, y sólo al mediodía los fines de semana.
La construcción de un centro comercial cercano pobló la zona de obreros que demandaba un lugar barato y con platos abundantes para la hora del almuerzo. Así empezaron a entrar en el menú pastas, milanesas y otros clásicos como el vitel toné que sobreviven hasta hoy y que se ganaron una legión de fanáticos.
Pero si hay una estrella en la carta es el bife de chorizo completo, con papas y huevos fritos con la yema tan jugosa, que obliga a mojar el pancito. O la lasagna napolitana, de espinaca y carne, con queso, jamón y salsa de tomate, gratinada en horno fuerte antes de llegar a la mesa.
Son pocos platos, pero son los de siempre, en porciones muy generosas y con precios anti inflación. Los mismos que convirtieron al IME en uno de los mayores fenómenos gastronómicos de la ciudad.
Para conocer el espíritu de esta historia de comida abundante en un barrio popular, no te piertas este gran capítulo de De Barrio 3:
En el marco del St. Moritz Gourmet Festival, entrevistamos al cocinero indio que triunfa en…
Yiyo el Zeneize, en el sur de la ciudad de Buenos Aires, fue fundado por…
El local, especializado en esa bebida, fue uno de los pioneros del polo gastronómico en…
Las clásicas milanesas de gírgolas, meriendas contundentes o manjares dulces y salados. Propuestas para todos…
Cada 6 de abril se festeja el Día de la Empanada, el gran clásico plato…
Churrería Olleros es un emprendimiento familiar que sigue cocinando sin medir cantidades ni la temperatura…