Cada vez se conocen más casos de personas que comen en restaurantes y locales de comidas rápidas, donde se encuentran con que lo que eligen como plato trae “sorpresas” desagradables. Como le pasó a la pareja que se encontró una rana muerta en una ensalada en un shopping de Buenos Aires, o un diente humano en un restaurant de comida china británico.
Pero esta vez, la sorpresa también trajo aparejada una herida que pudo ser mortal: un comensal de un local de comidas rápidas de la cadena internacional McDonald’s ubicado en la ciudad de Melbourne, Australia, tuvo que ser internado de urgencia luego de comer un paquete de papas fritas.
La situación no pudo ser más dramática: en cuanto mordió el vidrio, se cortó el interior de su boca y empezó a sangrar, por lo que inmediatamente fue trasladado al hospital más cercano.
Pero grande fue la sorpresa cuando, dos días después, el infortunado cliente empezó a vomitar sangre en su casa, por lo que fue ahí que los médicos de guardia, tras realizarle una ecografía, descubrieron que en su estómago había quedado un trozo de vidrio de medio centímetro.
La empresa Kellyco Group, dueña de la franquicia de McDonald’s en Melbourne, reconoció su responsabilidad ante la Justicia y explicó lo que había sucedido: el día del accidente, una lámpara de calor se había roto sobre el calentador de papas fritas, lo que hizo que los vidrios se mezclaran con las papas fritas, al no limpiarse bien la freidora. Finalmente, luego de una mediación, la empresa llegó a un acuerdo económico con la víctima del que no se conocieron los detalles.
¿Qué harías si te pasara algo similar?
Entrevistamos al cocinero indio que triunfa en Tailandia gracias a un enfoque revolucionario para la…
Yiyo el Zeneize, en el sur de la ciudad de Buenos Aires, fue fundado por…
El local, especializado en esa bebida, fue uno de los pioneros del polo gastronómico en…
Las clásicas milanesas de gírgolas, meriendas contundentes o manjares dulces y salados. Propuestas para todos…
Cada 6 de abril se festeja el Día de la Empanada, el gran clásico plato…
Churrería Olleros es un emprendimiento familiar que sigue cocinando sin medir cantidades ni la temperatura…