Comer con los pies en el agua puede llegar a ser un placer si estaba previsto. De hecho, existen numerosos paradores de playa que se instalan al borde del mar donde uno puede descalzarse en verano y sentir el agua refrescante del mar. O incluso hay un restaurant en Filipinas instalado al lado de una cascada y con las mesas sobre el río, donde la consigna es descalzarse para sentarse a comer.
Sin embargo, en este establecimiento de Puerto Madryn, Chubut, la situación no fue tan placentera, porque nadie se esperaba que la marea subiera tanto como para inundar el salón en medio de la cena.
Una marejada como no se veía desde hacía tiempo en las costas de Chubut provocó esta insólita escena en un parador, donde los comensales ni se inmutaron y siguieron como si nada, a pesar de que todos iban calzados.
Con 5 centímetros de agua, algas y otros elementos marinos, la decoración del salón se volvió realmente marina.
¿Qué hubieses hecho si estabas comiendo ahí?
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