A la Argentina se la conoce internacionalmente por la carne, el fútbol y el tango. Pero de a poco se ha ido sumando otro hito a ese tríptico: se trata del vino Malbec, cepa de origen galo que se adaptó muy bien a los diversos terruños de la geografía, al punto de transformarse en la nave insignia de la enología argentina.
Actualmente el país cuenta con 44.387,50 hectáreas de esta uva, que representa el 22,4% de la superficie total cultivada en el país.
El Malbec llegó a Argentina en 1853 de la mano del francés Michel Aimé Pouget (1821-1875), agrónomo contratado por Domingo F. Sarmiento para llevar adelante la dirección de la Quinta Agronómica de Mendoza.
El 17 de abril de 1853, con el apoyo del gobernador de Mendoza, Pedro Segura, se presentó el proyecto ante la Legislatura Provincial con vistas a fundar una Quinta Normal y una Escuela de Agricultura, y es por eso que Wines of Argentina eligió ese día como homenaje a la gran cepa local.
Sin embargo, el crecimiento de otras cepas está poniendo en duda el reinado del gran tinto argentino. Por eso es que Cucinare consultó con dos expertos, a fin de que pongan blanco sobre negro en este tema.
“Argentina tiene el 4% de las exportaciones de vino a nivel mundial. No es tanto, todavía, y estamos obligados a cuidar la calidad. Por otro lado, Argentina impulsa la producción de Cabernet Sauvignon y Chardonnay. ¿Por qué? Para instalar el concepto de que el país es un productor de grandes varietales de buena relación calidad precio”, cuenta Patricia Ortiz, bodeguera y presidente de Bodegas de Argentina.
Ortiz agregó que “en este momento existe una oportunidad para nuestros vinos; recientemente hubo grandes incendios en California y Australia (el humo da un sabor desagradable a las uvas, llamado cenicero). También hubo heladas en Francia y en Italia. Estos son factores que pueden permitir reemplazar eso volúmenes perdidos con nuestros varietales”.
Por su parte, Marcelo Chocarro, sommelier y periodista especializado en vinos, cuenta que un 50% del consumo de vino en la Argentina es de Malbec. En su mayoría son vinos expresivos, corpulentos, con volumen en boca, muy del estilo americano, aunque hay versiones austeras como las que brindan los terroir de Gualtallary y Altamira, muy del gusto del mercado inglés. ¿Cuál es el techo del Malbec? No dependerá del vino, sino de las medidas económicas que tome la Argentina, como lograr acuerdos comerciales, arancel cero, etc. Lamentablemente se sigue al vino como algo artesanal, y no como una industria. A diferencia nuestra, los chilenos tienen montado un negocio de gran volumen, de escala, que les rindió y rinde muy buenos dividendos”, concluye el experto.
En el marco del St. Moritz Gourmet Festival, entrevistamos al cocinero indio que triunfa en…
Yiyo el Zeneize, en el sur de la ciudad de Buenos Aires, fue fundado por…
El local, especializado en esa bebida, fue uno de los pioneros del polo gastronómico en…
Las clásicas milanesas de gírgolas, meriendas contundentes o manjares dulces y salados. Propuestas para todos…
Cada 6 de abril se festeja el Día de la Empanada, el gran clásico plato…
Churrería Olleros es un emprendimiento familiar que sigue cocinando sin medir cantidades ni la temperatura…