Un restaurant se transforma en ícono cuando soporta el paso del tiempo y de las modas. Es el caso de la Parrilla El Tano, ubicada en la localidad bonaerense de Avellaneda, que supo estar capitaneada por Juan Caschetto, quien falleció a principios de 2021 por covid.
La fama de este local trascendió el municipio al punto que gente de todas partes concurría a probar los buenos cortes de carne, que invariablemente el Tano ofrecía a precios acomodados. El formato de parrilla libre, de ambiente familiar y buena onda logró que el establecimiento fuera un boom y durante años estuviera lleno de bote a bote.
La parrilla, con más de 20 años sobre sus espaldas, es célebre por recibir a un público de lo más variado. Importantes futbolistas pasaron por sus mesas y obsequiaron fotos y camisetas que penden de las paredes. También concurre gente de magros ingresos a disfrutar del desfile de carnes y achuras pero que, debido a lo ajustado de los precios, pueden darse un gusto ocasional.
Sin embargo, un cataclismo sobrevino al tradicional negocio, que sintió las consecuencias con todo su rigor. Primero la muerte de Caschetto y luego el golpe de gracia: el municipio que envió tres intimaciones para cancelar una deuda en concepto de tasas municipales, la última en el mes de diciembre de 2020. La pérdida irreparable del referente hizo que se perdiera rastro del trámite, y con fecha del 28 de diciembre de 2020, la Municipalidad de Avellaneda decretó la clausura del local.
Aun así, lo sucesores de Caschetto pagaron la deuda para con el municipio, todo dentro de una crisis económica sin precedente. La parrilla dio cuenta de la situación en sus redes sociales, donde dice que “la deuda fue regularizada con fecha 12/02/2020, por lo que en dicha fecha se le solicitó por escrito a la Municipalidad que se deje sin efecto la clausura ya que no existe el motivo por el cual se produjo la misma, explicándose en esa nota, todo lo ocurrido, pero de dicho municipio solo hemos recibido negativas, para poder reabrir la parrilla, sin explicación alguna y seguimos clausurados”.
Efectivamente, la clausura sigue y no se sabe cuándo les permitirán trabajar nuevamente. “Por eso mismo hoy les pedimos su ayuda, para que este pésimo momento que nos está haciendo pasar la mismísima Municipalidad, no sea para siempre y podamos abrir el lugar de encuentro de muchas familias, amigos y que se vuelvan a ir con la panza llena y contenta”, ruega la parrilla en la red social
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