Las croquetas son un clásico de la cocina española que ya fue adoptado por los bares porteños.
Este 16 de enero se festeja el día de este manjar, precursor del finger food. Las hay de papa, con pollo, pescado o carnes rojas. Cucinare te presenta opciones de bodegón y más gourmet.
Este bar tiene una ambientación que remite a un refugio de montaña. Por sus 14 canillas desfilan estilos premiados a nivel nacional e internacional y su propuesta se acompaña de una destacada oferta gastronómica.
Cuentan con las imperdibles croquetas de patagonzola –un destacado queso azul artesanal de la quesería Ventimiglia– en combinación con salsa bechamel y cebollas sofritas.
La porción trae cinco unidades, acompañadas de una compota de peras y brotes. La casa recomienda maridarlas con cerveza Lager, Pale Ale o IPA.
Palestina 1107, Villa Crespo.
El local sumó a su nueva carta de estación unas croquetas que van en línea con su destacada propuesta de mar.
En la sección de entradas, se lucen estos bocados que parten de una clásica bechamel a la que se le agrega un sofrito de cebollas, pimientos y mariscos frescos, como langostinos, chipirones y mejillones
Se sirven con una lactonesa y una salsa “brava” levemente picante, ambas de elaboración propia.
Humboldt 1905, Palermo
Este restaurante fusiona sabores de la cocina latinoamericana en platos que reúnen recetas e ingredientes de países como Venezuela, Colombia, Perú, México y Argentina.
Una de las raciones sugeridas para poner en el centro de la mesa y compartir es su Mole de Tamarindo: unas croquetas de yuca fritas (realizadas con puré de mandioca, fécula de mandioca y queso), servidas sobre un mole de tamarindo casero, acompañado de tomates reliquia y queso feta.
Beauchef 527, Caballito
Una de las favoritas, que está presente en el menú desde sus inicios, son las croquetas de jamón y mix de quesos.
La preparan a mano con un abundante y cremoso relleno de salsa blanca, nuez moscada, mozzarella, pategrás, queso sardo y jamón de calidad en cubos, que se reboza con huevo, harina y pan rallado, y se fríen.
Va acompañada de un alioli casero y una salsa brava sutilmente picante.
Gorriti 4295, Palermo
Aquí se preparan unas croquetas típicas de la gastronomía italiana a base de ingredientes de lujo.
Sus arancini se realizan con arroz carnaroli, caciocavallo (un queso típico siciliano y fundamental en la receta clásica por su cremosidad y sutileza) y un ragú hecho con tomates italianos y carne fresca de primera calidad.
Servidos sobre un colchón de hojas verdes y tomates, son el preludio perfecto de las pastas clásicas y de vanguardia que esta boutique tiene para ofrecer.
Migueletes 921, Belgrano.
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