Silk floss tree (Ceiba speciosa) seen on the street of Lisbon city, Portugal. The Silk floss tree is cultivated mostly for ornamental purposes. It is often planted along urban streets in Portugal
Los árboles y veredas de Buenos Aires guardan un secreto que pocos conocen. Sus flores comestibles que se pueden usar en almuerzos y cenas.
Ludmila Nahir Medina empezó en 2012 con una pequeña propuesta en un grupo de Facebook. Su idea era conocer la diversidad de las plantas porteñas que dan frutos y las hierbas medicinales que las veredas ponen a disposición.
Lo primero que hizo fue armar un listado para compartir con sus allegados, para que pudieran -permiso del frentista mediante- llenar la canasta.
Medina se recibió de técnica en Producción Vegetal Orgánica y en Tiempo Libre y Recreación. Además, siguió con su proyecto recorriendo la ciudad.
Actualmente realiza caminatas de 3 horas por distintos barrios de Buenos Aires, mostrando no sólo frutos sino también hierbas silvestres y flores que pueden utilizarse para consumo.
La propuesta generó una interesante comunidad en las redes sociales, bajo la cuenta La ciudad nos regala sabores.
#. Las flores del palo borracho son comestibles. Se usan los pétalos, no la parte central. Se pueden comer crudos en ensalada, en un plato de fideos o con granola y frutas en el desayuno.
#. El taco de reina o capuchina es una planta que se consume toda, incluso las flores. Tiene un sabor muy parecido a la rúcula, medio picante.
#. Otra flor es la del mburucuyá o pasionaria, una enredadera que crece cerca de las vías del tren o en el cableado urbano y tiene un fruto comestible.
Para asegurarnos de que las flores, hojas o frutos no tuvieron contacto con excremento de animales, como perros o palomas, es mejor recolectar lo que esté no a ras del suelo, o bien en terrazas, balcones y jardines donde sepamos que esos animales no estén presentes.
Ludmila también recomienda higienizar la cosecha con lavandina apta para potabilizar agua, ese método que se hizo tan popular en la pandemia.
Y para que las flores se conserven mejor, hay que dejarlas en agua una vez cosechadas. Igual que cuando comprás un ramo en la florería.
En el marco del St. Moritz Gourmet Festival, entrevistamos al cocinero indio que triunfa en…
Yiyo el Zeneize, en el sur de la ciudad de Buenos Aires, fue fundado por…
El local, especializado en esa bebida, fue uno de los pioneros del polo gastronómico en…
Las clásicas milanesas de gírgolas, meriendas contundentes o manjares dulces y salados. Propuestas para todos…
Cada 6 de abril se festeja el Día de la Empanada, el gran clásico plato…
Churrería Olleros es un emprendimiento familiar que sigue cocinando sin medir cantidades ni la temperatura…