Hay muchas verduras y frutas que es mucho más sano comerlas con piel. Muchas veces no lo hacemos, ya que tendemos a desecharla por considerarla poco atractiva, rugosa o simplemente por la conveniencia de evitarla.
Los especialistas sugieren consumir siempre que sea posible la “fruta fresca de temporada con piel, bien lavada”, ya que así preservamos las vitaminas, minerales y fibra.
Frutas y verduras como manzanas, peras, kiwis, pepinos, zanahorias, zucchini, tomates y papas poseen piel comestible que, si no la eliminamos, contribuye a la salud.
Al deshacernos de ella, perdemos gran parte de las vitaminas y enzimas digestivas que se concentran en la corteza, las cuales tienen efectos positivos en nuestro organismo.
Aunque la cantidad de nutrientes varía según el tipo de fruta o verdura, en términos generales, estos alimentos son bajos en macronutrientes como grasas, proteínas y carbohidratos, pero ricos en micronutrientes como vitaminas y minerales.
La piel suele concentrar una mayor cantidad de fibra insoluble y fitonutrientes, como carotenoides, vitamina C y polifenoles.
Algunas frutas y verduras que podemos consumir con su piel y disfrutar de sus beneficios.
#. Manzana: ofrece hasta un 333% más de vitamina K y un 20% más de calcio que su versión pelada. También es rica en fibra insoluble, vitamina C y A, además del flavonoide quercetina. Su piel también puede aprovecharse para hacer vinagre casero.
#. Kiwi: aunque su piel peluda no parece apetecible, consumirla permite obtener un 50% más de fibra y una buena cantidad de vitamina C. A menudo se menciona que su piel puede provocar alergias, pero en realidad es una proteína presente en la pulpa la que actúa como alérgeno; esta proteína se concentra más en la piel, por lo que quienes son alérgicos deberían evitarla.
#. Mango: aunque la piel es un poco gruesa, está repleta de nutrientes como carotenoides, polifenoles y ácidos grasos omega-3. Cocinarlas puede hacer que la piel sea más agradable al paladar.
#. Papas: al cocinarlas sin pelar, conservamos la mayoría de la vitamina C, ya que se concentra en la piel. Una patata hervida con piel puede contener hasta un 115% más de potasio y un 111% más de folato que una sin piel.
#. Berenjenas: podemos asar o freír las berenjenas en rodajas para beneficiarnos de su contenido de fibra insoluble y mejorar el tránsito intestinal.
#. Zucchini: al igual que las berenjenas, podemos cocinarlos con piel para aprovechar su aporte de fibra.
#. Pepino: su piel, a menudo desechada, aporta abundante fibra, vitaminas, flavonoides y folatos, y su sabor es agradable.
Si se come la fruta y verdura con piel, es fundamental dedicar un poco más de tiempo a su limpieza. Lo ideal es sumergirlas durante cinco minutos en agua potable.
Para tubérculos como zanahorias o rábanos, se recomienda utilizar un cepillo suave para eliminar cualquier suciedad. Esta medida es clave para evitar la acumulación de gérmenes, pesticidas e impurezas en la piel.
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