En una provincia donde la gastronomía se distingue por su calidad y diversidad, Bigalia Vera Pizza Napoletana se convirtió en la única pizzería de Mendoza certificada como Pizza DOC, un reconocimiento que avala su compromiso con la tradición y autenticidad de la verdadera pizza napolitana.
Detrás de este proyecto están Federico Ardito y Flavio Décimo, dos apasionados pizzaioli formados en la Scuola Pizzaiolo.
Su capacitación en la Accademia Nazionale Pizza DOC en Italia les permitió traer a Mendoza la esencia de esta tradición. Su esfuerzo fue reconocido incluso por el gobierno italiano, que distinguió a la pizzería como embajadora de la cultura napolitana en Argentina.
Más que un restaurante, Bigalia ofrece un viaje sensorial a Nápoles. Su propuesta sigue las reglas de la pizza tradicional de esta ciudad: fermentación lenta, bordes aireados y caramelizados, y cocción a alta temperatura en un horno traído especialmente de Italia.
Además, la selección de ingredientes con Denominación de Origen Protegida (DOP), como el pomodoro San Marzano, la farina 00, el prosciutto di Parma y la mozzarella fior di latte, garantiza una experiencia genuina.
Los pizzaioli de Bigalia viajan cada seis meses a Italia para perfeccionar técnicas con maestros como Carlo Sammarco, Vincenzo Fotia, Diego Vitagliano y Vincenzo Capuano, asegurando que la propuesta se mantenga siempre a la vanguardia.
La base de esta especialidad es una masa fina y elástica, estirada a mano. El borde elevado, conocido como cornicione, se hincha durante la cocción en el horno de leña y adquiere un aspecto burbujeante y crujiente.
Para su preparación se utilizan ingredientes de la más alta calidad, como mozzarella de búfala fresca, tomates San Marzano DOP, aceite de oliva virgen extra y albahaca fresca.
El secreto de su popularidad radica en su simplicidad. Las versiones más auténticas sólo llevan tres ingredientes: tomate, mozzarella y albahaca. La cocción a altas temperaturas (alrededor de 475 grados Celsius) en un horno de leña asegura una masa ligera y aireada, con ingredientes que conservan toda su frescura y sabor.
La oferta gastronómica se complementa con una cuidada selección de vinos, tragos y aperitivos. La carta incluye etiquetas argentinas e italianas, espumantes, vermuts, spritz y cervezas artesanales.
Entre los clásicos destacan la pizza Margherita, con pomodoro San Marzano y mozzarella fior di latte; la Pancetta e Funghi, con provolone stagionato, funghi Portobello y olio al tartufo; y la Burrata e Prosciutto, flambeada en la mesa para potenciar su textura y sabor.
Para el final perfecto, el tiramisú napolitano y el gelato artigianale al pistacchio son imprescindibles.
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